Descárgate GRATIS los primeros capítulos de Pastel de Plátano - Descubre Tus Dones y Tu Propósito Personal

¿Cómo narices salgo del atasco?

Sabes qué te gustaría, lo intuyes, lo sientes dentro. Sutil pero cierto.
Pero continúas haciendo lo mismo que siempre y de la misma manera, más o menos.
¿Te suena?

Rafa pregunta:

¿De qué me sirve mantener mi vieja actitud de no accionar, de no apostar por el cambio cuando sé lo que me motiva, me gusta, me ilusiona y entiendo que esto es lo que he venido a hacer… pero aun así no me lanzo?

Pues te sirve para dos cosas, en dos niveles muy distintos:

  1. Para mantenerte en la zona segura y mantener tu propia identidad tal como tu ego la concibe.
  2. Para darte cuenta de que tienes patrones instalados que no te permiten avanzar en tu camino.

El tema es que sientes en tu cuerpo y tu corazón un potencial que está en ti mismo y que es real, aunque lo percibas de forma sutil. Y has llegado a percibirlo porque te has abierto lo suficiente a ello. Significa que ya llevas hecho un muy buen trabajo ¡¡¡Celébralo!!!

Pero para concretar esta percepción en algo real y tangible tienes que pasar a la acción, y para ello tienes que implicar nuevas partes de tu mente. Y estas partes aún están sujetas a n-mil patrones y creencias inconscientes. Estas creencias son las que definen “quien eres” y deciden por ti lo que haces y cómo lo haces. Y si lo que quieres hacer desafía a la identidad que has creado (y te has creído) de ti mismo, tu subconsciente bloquea la acción. Es lo que se llama autosabotaje o resistencias.

En realidad tu ego no quiere sabotearte, sólo quiere mantenerte (y mantenerse) seguro. O sea que no te enfades con él. No sirve para nada. Mejor ámalo porque en realidad lo necesitas.

Cuando sabemos esto, empieza una batalla interna. A veces sabes lo que quieres y quieres hacerlo, ¡energía, entusiasmo! Otras veces tienes dudas, otras veces te enfadas contigo mismo porque “si ya lo sabes, ¿porqué no lo haces?”. Buff… es como una lavadora, vueltas y vueltas…

Y aquí es donde se pone interesante.

Tal como yo lo veo tienes tres opciones.

  • La primera opción es decidir que lo vas a hacer y hacerlo. En esta opción, tu ego se apropia de la sensación vital, crea la imagen que tendrá, decide que le interesa y empieza a tomar acciones para llegar a esa imagen. Empieza con entusiasmo hasta que se da de bruces con la realidad porque no pasa lo que había previsto y creído que pasaría. Entonces se frustra, se enfada y, o bien se deprime o bien tira la toalla o bien decide que continúa si o si porque eso es lo que quiere.
  • La segunda opción es darte cuenta de qué es lo que no te deja avanzar y tomar consciencia de ello. Fíjate que no digo “cambiar”. Eso es forzado y te mantiene en la primera opción. Se trata de “darte cuenta”. Simplemente mirar la realidad, lo que ES, darte cuenta de cómo la juzgas y a partir de tus juicios darte cuenta de las creencias inconscientes que están jugando en tu tablero en este momento. Son estas creencias las que no te dejan avanzar, y son estas creencias las que necesitabas ver, hacer conscientes (Para esto te recomiendo mucho El Trabajo de Byron Katie – lo puedes encontrar en su libro «Amar lo que es»). Cuando ves lo que te ata, te liberas.
  • La tercera opción es darte cuenta de que estás en la primera para poder aplicar la segunda y seguir avanzando. Para volver a caer (sin querer!!!) en la primera opción, darte cuenta y aplicar la segunda. Hasta que tengas la segunda tan integrada que sea automática y seas libre J

La realidad siempre te pone delante de situaciones que te obligan a quitarte otra capa de cebolla para poder continuar adelante. Porque al final ese es el tema: ir quitándote capas de cebolla para descubrir, habitar y expresar cada vez más lo que realmente eres. Cada vez que das un paso y te quitas una capa de cebolla descubres más de ti mismo y te sientes realizado, mucho más libre y en paz.

O sea que, Rafa, en vez de darte cabezazos porque no actúas, date cuenta de que la vida te está enseñando qué capa de cebolla estás listo para descubrir. (Y si quieres descubrir cuál es te recomiendo mucho el trabajo de Byron Katie). Y precisamente ése es tu propósito y objetivo en este momento.

La vida se moverá, pasarán cosas, y te encontrarás en un nuevo lugar siendo alguien un poco distinto, un poco más libre.

Puedes verlo como una serie de obstáculos uno detrás de otro, agotador, pesado (“porqué nunca funciona nada?!” “ Porqué no es como yo quiero?!”) O puedes verlo como un juego. La primera percepción te contrae, la segunda te expande y es divertida.

El problema con considerarlo un juego es que implica soltar el control sobre todo lo que pasa y lo que pasará. Dar por hecho que todo lo que ES, tal como ES en este momento, está bien.

Y eso, aunque es relativamente fácil llegar a entenderlo mentalmente, es difícil de integrar y vivir plenamente – porque nuestras propias capas de cebolla nos lo impiden. Al menos yo no llegué a este punto hasta haberlo pasado tan mal y haber sufrido tanto que ya no me quedó otra opción que dejar de pelearme con la realidad. Y aún estoy en ello…

Cada vez que crees que tienes que decidir algo y no puedes, te estás peleando con la realidad.
Cada vez que crees que tienes que saber algo, cuando aún no lo sabes, te estás peleando con la realidad.
Cada vez que crees que “tendrías que hacer” una cosa, te estás peleando con la realidad.
Cada vez que crees que otra persona tendría que hacer, decir o creer algo, te estás peleando con la realidad.

Mejor que pelearte con ella, date cuenta de que es tu amiga y que te está enseñando dónde tienes que mirar para ser más libre, más tu, más feliz.

¿Y tu qué crees? ¡Deja tu huella en los comentarios!  :-)

Y si conoces a alguien que esté un poco atascado, pásale el artículo.

Por tu auténtica expresión,

Marta_nom_sol

About the Author

Hola, soy Marta Ayuso, coach transformacional. Estoy aquí para ayudarte a sacar a la luz la mujer increíblemente brillante que eres - y a conseguir de paso tu Vida perfecta. Puedes leer más sobre mi aquí.

Leave a Reply 0 comments

Top